Hoy aparece un artículo en EL MUNDO muy significativo. La frase que hemos utilizado como titular nos parece la más escandalosa.

También se habla de que el engaño más común es el uso indebido por terceras personas (un grupo de albañiles aparcaba con la tarjeta de un pariente así como la familia de un titular de tarjeta que está en prisión)

¡Nos parece indignante! También se encuentran con tarjetas totalmente falsas, fotocopias e incluso originales con la fecha de caducidad corregida. Al igual que tarjetas de personas fallecidas que son utilizadas por personas de su entorno. En fin…

Han detectado tarjetas robadas que son vendidas en el mercado negro o falsificadores que producen tarjetas para su venta. ¡Menuda sociedad!

Se enfrentan a penas de hasta dos años de prisión y multas de 3.000 €. Nos gustaría que nos respetasen no por las penas y las multas sino por educación y empatía.

¡Cuánto falta por hacer!

 

Compartir es vivir

Leave reply:

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.